Esta historia empieza aproximadamente una década después del Desastre. El mundo ya no es el que era y este lapso de tiempo se ha encargado de eliminar a los débiles y a los más desfavorecidos. Realmente en ese sentido puede que no haya cambiado, quizá si empeorado. A pesar de todo, el mayor número de bajas lo provocó el escepticismo de aquellos que no pudieron, o no quisieron,  predecir lo que iba a ocurrir.

Pero tú sigues vivo.

Tú sabías que algo se avecinaba. Las señales eran claras, las noticias confusas y la Administración un caos. Eso encendió las alarmas y el plan de prevención que tanto tiempo llevabas preparando y del que tantos se rieron. Otros tantos lo tomaron como la paranoia de un loco, te salvó la vida. Quizá no pudo salvar la de tus seres queridos, pero si la tuya y al fin y al cabo.  Esta es tu historia.

Hasta hoy la vida ha sido dura, pero gracias a tu preparación y equipo has conseguido hacerla más llevadera. Tu habilidad para pasar desapercibido con la ropa adecuada y tu pericia para interpretar mapas en busca de recursos te han mantenido a flote hasta ahora, pero sabes que no durará. Grupos armados saquean y se adueñan de cualquier cosa o emplazamiento de valor usando cualquier medio a su alcance. Hasta hoy has salido victorioso en un par de reyertas contra ellos por unas pocas latas en conserva, pero no ileso. Las vendas y el bourbon no durarán para siempre y la escasez de alimentos hace mella en tu cuerpo ya castigado por el exigente día a día. Se te pasa por la cabeza dejar tu escondite y aventurarte a otros lugares más propicios para la subsistencia en estos tiempos. Pero no sabes a dónde dirigirte. Ni tan solo si queda alguno de esos lugares idílicos. Aunque cada vez te atrae más la idea de la vida del nómada algo te retiene todavía. Quizá ese algo es lo que te ha permitido seguir respirando.

Tu situación es relativamente estable, pero necesitas algo más. Necesitas un sitio seguro donde empezar de nuevo y dejar de arrastrarte cómo un gusano. Recuperar la dignidad y las ganas de salir adelante junto a una Comunidad con un mismo objetivo; sobrevivir y progresar. Es la hora de salir de tu precaria zona de confort y afrontar el mundo que te espera ahí fuera. Es cierto que el mundo ya no es el mismo, pero tus ojos aún reconocerán un atisbo de lo que fue antaño.

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