Tras la muerte del rey Gunnar tuvieron lugar años de disputas entre sus sucesores y aquellos que reclamaban un nuevo orden. El Reino acusó el alarmante desgobierno y cayó en una progresiva decadencia. Lo que no supo poner fin a los antiguos gobernantes lo supo hacer el pueblo.  Los plebeyos, hartos de sufrir la incompetencia de sus gobernantes se sublevó. La revuelta popular fue masiva llegando a bloquear gran parte del reino. Los herederos de Gunnar no soportaron la presión popular demasiado tiempo atendiendo a razones. Un nuevo régimen nacía de la revuelta popular; la república.  

La república está formada por las gentes del antiguo reino de Gunnar, los humanos siendo mayoría se mezclan con elfos, halflings y enanos que se establecieron en pequeñas comunidades por todo el reino desde años. 

El código de honor es parte de la vida, sobrevivir juntos o morir separados. La república es un lugar rico en recursos naturales. Sus incontables pastos aprovisionan las tropas regulares que forman el grueso de una estructura militar sin parangón aún dignas de los tiempos del Rey Gunnar. Las Universidades y la industria, aunque lejos de estar en sus mejores momentos aún son herencia también de la gloria del pasado.

Los Senescales de la república, elegidos por sus ciudadanos, gobiernan en cada una de las regiones de la república. Las decisiones de Estado son votadas y aprobadas por mayoría simple creando en numerosas ocasiones discrepancias y recelos. 

No todo el mundo está contento con la joven República. Aunque se ha renovado la forma de gobierno, muchos son los que dicen ser los legítimos herederos del trono. Las reclamaciones han ido más allá causando disturbios y atentados con el objetivo de provocar una guerra civil que subvierte el poder recientemente establecido.

Los cultos y religiones en una república convulsa no tienen una vida fácil. Después de los recortes en sus asignaciones por parte del Tesoro público, la creciente pérdida de fieles y el poco interés de los jóvenes por viejas creencias, muchos sobreviven gracias al mecenazgo de las gentes temerosas de los dioses y a sus Escuelas de magia. Los principales credos se basan en hazañas de valor y virtud llevadas a cabo en eras remotas por antiguos héroes de los hombres. Las versiones cambian según la geografía y nivel cultural de la gente. Existen multitud de cultos locales que componen una parte importante del folklore de la República.

El nuevo orden establecido ofrece oportunidades y expectativas a muchos de aquellos que no albergaba esperanza alguna de ni siquiera soñarlas.

Numerosas expediciones de valientes emprendedores tienen como objetivo dejar atrás una vida de servidumbre y ofrece la oportunidad de vivir una vida de ensueño en una tierra prometida.  Y aunque la realidad suele ser peor, esto no frena las ansias de jóvenes y viejos de descubrir nuevas tierras y empezar de nuevo. El ejército también se une a la búsqueda ordenada por los Senescales. Pequeños contingentes fuertemente armados y motivaciones poco claras son enviadas en todas direcciones a través de todas las fronteras de la república.

Y Arrescan no es la excepción, pues recientemente ya aparece señalada entre los mapas de las Bibliotecas de la República.

 

 

La República de Gunnarheim

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